No es usual que un titular de la Corte Suprema acabe
presidiendo una república. Eduardo Rodríguez es
el primer caso en 83 gobiernos que ha tenido Bolivia.
El hecho que el presidente y vicepresidente electos hayan renunciado
y que los jefes de senadores y diputados no les hubiesen remplazado
muestra una profunda crisis.
Hasta la tarde del Jueves parecía que Hormando Vaca, líder
del Senado, sería proclamado presidente. Sin embargo, la
coalición que le iba a apoyar se murió tras la muerte
de un manifestante. Ante el temor que millares de enardecidos
impidieran sesionar al congreso, Vaca debió resignarse.
La ascensión de un nuevo presidente será usada
para ir diluyendo muchas protestas, aunque los radicales plantean
‘asambleas populares’, marchas y bloqueos hasta ‘nacionalizar
el gas’.