El PDI, partido del alcalde bogotano Garzón,
envió un mensaje para el presidente colombiano. Le acusa
de haber usado su anterior puesto de gobernador de Antioquía
para proteger a su hermano y primos quienes lideraban distintos
escuadrones ‘paras’ (paramilitares) que torturaron
y asesinaron a decenas, y que muchos de esos crímenes se
planearon en su propia finca familiar.
Uribe ganó los votos y el gobierno afirmando que él
iba a ser quien logre parar a la violencia y a la guerrilla. Esta
semana el congreso aprobó una ley suya según la
cual se busca desmovilizar a 10,000 ‘paras’. Mientras
que para Uribe esta legislación es para la paz, para sus
detractores (incluso dentro de la derecha) se da carta blanca
para que muchos ‘narcos’, ‘masacradores’
y ‘paras’ se libren de ser procesados o extraditados.
Para los uribistas los reclamos de la oposición buscan
parar lo que ellos aducen como imparable marcha hacia la re-elección
presidencial en el 2006.